¡Hoy leemos!: La Ventana Mágica

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En esta ocasión, tengo el placer de hablaros de un libro especial para acompañar a los niños en el paso de infantil a primaria; La Ventana Mágica.

 

La vida está llena de cambios

Todos en algún momento hemos sentido miedo, inseguridad, nervios o incluso ansiedad cuando tenemos que enfrentarnos a una nueva situación: un nuevo trabajo, cambio de casa, la llegada de un bebé, etc.

Esto es algo normal y natural ya que somos seres emocionales que sentimos. Y los niños  no son una excepción. Aunque hay una gran diferencia y es que son todavía “seres en construcción” y muchas veces no saben gestionar sus emociones y necesitan que nosotros, sus adultos de referencia, les acompañemos a superar esos posibles miedos.

 

 

El paso a la primaria

La entrada a la escuela o el cambio de etapa pueden ser vividos con un poco de incertidumbre, nerviosismo al no saber lo que les depara. Dejan de ser los mayores para ser los pequeños, el patio es enorme, ya no pasarán todo el tiempo jugando y tendrán que aprender algunas cosas difíciles y ya no tendrán el apoyo de la maestra que los acompañó desde los tres años. Y aunque nosotros sabemos que no tienen nada que temer, debemos ser empaticos y ponernos en sus pequeños zapatos, porque tantos cambios, pueden dar miedo y abrumar al niñ@. Para ello, la ventana mágica es un libro que les ayudará a comprender lo importante de seguir adelante, aceptar el reto  y salir de su zona de confort y lo emocionante que puede llegar a ser ese cambio.

 

El libro: La ventana mágica

Anabel Garcia Capapey, la autora de La ventana mágica , es además cuentoterapeuta y utiliza esta historia en sus talleres. 

Las ilustraciones, creadas con acuarela, son obra de Rocío la Pequeña. Pintadas sobre fondo blanco, le da frescura y luminosidad a toda la historia.

 

La trama

El grupo de los Osos del colegio Río Ebro empezaba a preocuparse porque el curso estaba a punto de acabar y el próximo año empezarían la primaria. Ese “cole de mayores” que ellos veían tan grande y dónde tendrían que aprender cosas muy difíciles y ¡oh no! Sin su profesora. Ella había estado con ellos desde que empezaron con 3 años y los conocía muy bien. 

 

 

Los osos se reunieron y decidieron que iban a volver a la clase de los patitos, donde empezaron y dónde se sienten felices y seguros con su profesora. ¡Esa era la solución!

El carpintero de colegio, el señor Julian, que les había estado observando todo el tiempo, los llamó y les enseño una ventana que había construido. Era una ventana mágica y los osos podían asomarse a ella y pedir lo que más deseasen. Todos ellos pidieron lo mismo, volver a la clase de los patitos.

 

 

A través de la ventana vieron que en la clase de los patitos eran felices, pero pronto empezaron a aburrirse. Las canciones ya las conocían y las actividades que les proponía su profesora eran demasiado sencillas. Sus batas ahora les quedaban muy pequeñas y los libros se los tenían que leer porque ellos no sabían. Los osos ya no cabían en el pequeño tobogán del patio y les cortaban la comida a trocitos muy pequeños. Y todo aquello les producía vergüenza. Porque ellos, ya eran más mayores.

 

 

Poco a poco los osos se fueron acercando a Julian para pedirle que cerrara su ventana mágica. Ya no querían ser siempre pequeños y querían aprender todas aquellas cosas que les deparaba el futuro por muy difíciles que fueran.

Los pequeños osos comprendieron que estando juntos se ayudarían, conocerían a otros maestros que también les querrían y aprenderían a leer y escribir. Y todos los retos los superarían.

Así Julian, guardó su ventana. Quizás tendría que volver a usarla el próximo año.

 

Aspectos pedagógicos y valores

“Desde que nacemos, nuestra vida es una sucesión de cambios.

Dentro de cada uno de nosotros, hay una parte que ansía crecer y vivir aventuras y otra que desearía quedarse para siempre en terreno conocido”

Esta es una sensación que muchos hemos vivido. Y como adultos debemos ser ejemplo para nuestros hijos y solo de esta manera les podremos animar a mirar hacia delante y darles la confianza de que podrán enfrentarse a los retos que la vida les ponga en su camino y aprender de ello.

 

 

Nosotros, debemos ser lo que representa Julian y abrir ventanas, mostrar sin forzar y dejarles a ellos mismos darse cuenta y decidir en qué momento estarán preparados para afrontar las nuevas situaciones que les depara la vida.

 

Actividades y dinámicas

Como ya he comentado, Anabel es cuentoterapeuta y suele realizar diferentes dinámicas entorno a la ventana mágica para trabajar las emociones.

  • Una de ellas consiste en invitar a los niñ@os (y adultos) a imaginar una ventana mágica en la que podrán asomarse y salir al exterior si les apetece para observar. Una vez han estado atentos a la temperatura, olores, colores y cualquier sensación del entorno, así como si estaban acompañados y como se han sentido, se puede hacer un dibujo de lo que han vivido dentro de la ventana mágica.Observar al otro lado de la ventana, es decir, de dónde han salido, también es buen ejercicio para que los niños expresen como se sienten en su hogar o en su propio interior.Si la actividad se hace en grupo, se les invita a compartir y explicar su dibujo con los demás y si la actividad se hace en casa, igualmente puedes pedirle que te explique su dibujo. De esta manera se hacen más conscientes de sus emociones al poder verbalizarlas en voz alta. Aquí el papel del adulto es hacer una escucha activa y empática para que el niño se sienta entendido y escuchado.
  • Otra dinámica que puede servir para visualizar mejor la actividad, es construir una ventana mágica con algunos materiales que podáis tener en casa, como cartón o goma Eva. Los más pequeños pueden participar decorándola con pegatinas, pintando, etc.Con esta ventana, podéis invitar al niñ@ a asomarse y comentar qué cosas le producen nervios por empezar el colegio. Estar cerca del adulto de referencia y observar el exterior desde un lado seguro de la ventana rebajará su nerviosismo o ansiedad.Compartir esos nervios con el adulto u otros compañeros les ayudará a relajarse y sentirse identificado con los demás.
  • Por último, preparar una canción o unas palabras que espanten esos miedos, también puede ser una forma de anclaje cuando el niño se siente más intranquilo.

Conclusiones

Acompañar al niño en todo momento es imprescindible para crearse una personalidad y una inteligencia emocional estable. El amor incondicional, la comprensión, la escucha activa son esenciales en todo momento, y sobre todo cuando existen momentos de incertidumbre o incluso miedo a lo desconocido. Por eso este libro, es una gran herramienta que ayudará tanto a adultos como a niños a afrontar cualquier cambio.

El adulto preparado tanto en casa como en el cole, una buena adaptación escolar y este libro, son las claves para el éxito en el proceso de cambio de infantil a primaria.

 

 

Si te ha gustado el libro “la ventana mágica” tanto como a mí, y crees que puede servirte de apoyo para acompañar a tus hijos en los cambios que les presente la vida y en concreto para el paso de la educación infantil a la primaria, puedes conseguir un ejemplar poniéndote en contacto con su autora Anabel, que estará encantada de enviártelo, hasta con una preciosa dedicatoria.

 

Verónica Padilla

Me llamo Verónica y soy Terapeuta Ocupacional de profesión. Pero mi verdadera vocación es ser la mamá de un maravilloso niño de 2 añitos y medio.

Amante de todas las cosas bonitas, entusiasta y apasionada de todo este mundo que me ofrece la maternidad y la crianza.

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