Por fin nos ha llegado nuestro pergamino mágico. Y es que, como estamos en verano y apetece mucho eso de mojarse y remojarse, he pensado que está actividad podría ser divertida.
¿Y que tiene que ver un pergamino con remojarse? Pues bien, es que este pergamino para realizar trazos, como su nombre indica, es mágico y la tinta con la que se dibuja es ¡AGUA!

Para mí, esto tiene varias ventajas. No mancha como las pinturas de dedo. ¡OJO! Que no manche no significa que no haya “guarreo” porque podéis imaginaros la que se lía con un bote con agua y un pincel. Pero al menos no tendréis que sacar las manchas porque el agua se seca y listo.

Otra ventaja es que el pergamino es reutilizable cuando el agua se seca y el dibujo desaparece. Así también contribuimos con el medio ambiente no gastando tanto papel.

Está indicado para todos los niños de todas las edades ya que se puede usar desde bien pequeños haciendo garabatos hasta que el niñ@ empieza a escribir. Le será muy útil y divertido para practicar los trazos para la pre-escritura.

Nuestro pergamino mágico es una versión barata que hemos comprado en Amazon  por menos de 2€, pero no queríamos gastar mucho dinero antes de saber si el pequeño Indio le sacaría partido. Ha tardado un poquito en llegar, pero nada exagerado teniendo en cuenta que es época de vacaciones. Puedes comprarlo AQUÍ .

Por el momento, parece que le ha gustado y ha estado entretenido por más de 10 minutos, jajajaja. Por lo tanto, todo un éxito que seguro usaremos en más de una ocasión.

Existe también la versión más cara, tipo pergamino enrollable y quizás sea nuestra próxima compra. Este tipo de pergamino ocupa muy poco espacio cuando está recogido y así es más fácil de guardar. Puedes comprarlo AQUÍ.

¿Qué te ha parecido?,¿conocías el pergamino mágico?, ¿verdad que es curioso?.

Cuéntame tu experiencia y dime cómo lo usáis vosotros.

Un besito y ¡nos leemos!

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