Una de las cosas que más me preocuparon durante mis últimos meses de embarazo, fue la dichosa canastilla que hay que llevar al hospital para el nacimiento de nuestros retoños.

Había leído infinidad de listados de los diferentes hospitales y muchísimos blogs y videos de otras mamás que ya habían pasado por aquel proceso, pero seguía teniendo mis dudas.

Porque, no es lo mismo que tu peque nazca en Enero o en Agosto, no?

La verdad es que soy la primera de mis amigas en tener un chiquitín y la gente de mi entorno que recientemente han tenido bebés ni siquiera viven en la misma comunidad que yo, por lo que pensaba que “sus” canastillas no eran “mi” canastilla.

Iba a tener a mi hijo en un Hospital de Barcelona y no tenía más información que la de un papelillo que me dio mi ginecóloga con el típico listado de cosas necesarios para la estancia en el hospital tanto para mí como para mi bebé, pero que además ni si quiera era del hospital al que yo iba a ir. En internet no encontré nada nuevo de ninguna mamá experimentada y mi desconcierto hacía retrasar la preparación de tan entrañable bolsita con las primeras cositas que utilizaría mi bebé. Esas primeras cositas que debes escoger cuidadosa y amorosamente, cada uno de sus enseres, cada una de sus prendas, para tan especial momento.

Por una parte, no quería entrar al hospital con una mano sujetándome entre las piernas una toalla empapada (supuestamente por haber roto aguas) y con la otra cogiéndome a un marido con tres maletas repletas de cosas absurdas que no usaría en como máximo 4-5 días de ingreso. Y por otra parte, no quería que papá indio tuviera que salir corriendo a comprar ropa nada más nacer nuestro Indio Mapache y arriesgarnos a que comprara bodys de talla 1 año!

Pues bien, os voy a dejar algunos consejos de lo que por mi experiencia creo que puede ser útil para recibir a vuestros bichitos:

– La bolsita de hospital: a mí me la prestaron y nunca más la volví a utilizar, pero quizás podáis usar la misma bolsita que llevaréis después en el carrito (si usáis carrito). Si no la vais a usar y queréis portear, recomiendo mejor una mochila o si directamente no queréis gastaros el dinero, podéis usar una bolsa de deporte o maleta pequeña.

– Bodys manga larga. Aunque sea verano los recién nacidos son muy frágiles porque acaban de salir de la barriguita de mamá donde estaban tan calentitos. Además, en los hospitales tienen climatización y aire acondicionados, que por muy bajos que estén pueden afectar a la frágil piel del chiquitín. En algunos hospitales prefieren camiseta y ranita, pero bajo mi punto vista, la madre eres tú por lo que será mejor que decidas lo que prefieres.

– Pijamitas. A mí me recomendaban en todas partes que fueran de dos piezas. La explicación es que las mamás primerizas somos más torpes y de esta manera nos resulta más fácil poder cambiarles el pañal a los peques. Yo llevé todo pijamitas enteros y me fue estupendo. Tampoco hay mucha diferencia porque inexpertas vamos a ser igual con un pijama o con otro. Además en el hospital, las enfermeras te ayudan mucho en todo lo que necesitas.

Otra cosa a tener en cuenta es el tipo de material de estos pijamas. Yo llevé pijamitas de algodón y no de terciopelo, ya que, aunque era Enero, la calefacción también suele estar fuerte y hacía bastante calor. Así que sin saberlo también acerté en la elección.

Con estos pijamas te ahorrarás tener que llevar calcetines, pantalones y jerséis porque con una única pieza ya lo tienes todo.

– Un gorrito de punto para evitar que el bebé pierda mucho calor por la cabecita. A nosotros ya nos lo pusieron en el propio hospital. La primera vez que cogí a mi hijo en brazos ya llevaba el gorrito y aunque ya lo había visto no me había fijado en todo y tuve que preguntar a mi marido si el peque había nacido con pelo! Es que me gustan los bebitos pelones, jijiji.

– Manta o arrullo. La verdad es que prácticamente la usé para hacerle fotos ya que como he dicho, en la habitación hacía bastante calor y una vez más, en el hospital ya pusieron una mantita en su cuna.

– Productos de higiene básica yo no llevé. Solo puse un bote de leche hidratante y un paquete de toallitas pero que casi no usé porque en el hospital me facilitaron todo, todo y todo lo necesario para nuestra instancia allí. Yo no quise llevar colonia ya que los recién nacidos ya huelen suficientemente bien a bebé!

Si recomiendo llevar una lima para las uñitas. Mi chiquitín nació con las uñas bien afiladas y como no quise ponerle guantes para que pudiera tocar la piel de mamá y papá, también se hizo unos arañazos en la carita. A mí me recomendaron la lima de vidrio y me gasté 11€ en comprar una que nunca he usado. Y si te ves capacitada, pues directamente usa unas tijeras para cortarle las uñas. En este caso te recomiendo esas tijeritas de punta redondeada muy pequeñitas. No necesitas que sean grandes y el motivo es que cuando manipulas las manitas del bebé no coges los deditos de uno en uno sino que mantienes toda su manita y las hojas de las tijeras chocan con los dedos de los lados si estas son muy largas.

Estas son las que nosotros tenemos.

– Si vas a dar el pecho, también te recomiendo que, si no las llevas, al menos conozcas las copas recolectoras de leche. Estas copas son estupendas cuando tienes pérdidas de leche muy abundantes y además te salen algunas grietas en el pezón, ya que no te rozará la ropa y se podrán ir aireando. Pero ojo! Si te agachas a coger a tu bebé y llevas las copas llenas de leche, esta se puede salir por los agujeritos que tienen en la parte de arriba, jijiji.
Personalmente no creo que necesites 6 mudas de ropa para cambiar al bebé cada día. A no ser que se manchen con caquita o leche, considero que es mejor no molestarles mucho con tanto cambio de modelito. Verás que ya tendrás tiempo de ponerle todo lo que le habéis comprado o hecho a mano. Además en mi caso, la leche tardó en subirme entre tres-cuatro días que suele ser el periodo que estás en el hospital y no se desperdiciaba ni una gotita de leche. Ya en casa y con la subida sí que necesitábamos hacer muchos cambios de ropa porque me goteaba la leche como si abriera un grifo y ponía perdido a mi pobre hijo. (No os asustéis si vais a dar el pecho, esto se regula con los días!).

Toda esta ropa se recomienda guardarla en bolsitas individuales para la muda diaria y aunque parezca una tontería a mí me fue bien porque como yo estaba postrada en la cama sin poder moverme, era mi marido quien le dio a la enfermera la primera ropita que se puso nuestro hijo y ya puedes imaginarte como habrían traído al peque si hubiera tenido que elegir el padre (yo me imagino algo así como gorro naranja con pijama verde y calcetines amarillos, jajaja que mala soy).

Otra cosa que me fue genial fue lavar y planchar toda la ropa que ya teníamos para mi Indio mapache, mientras estuve embarazada. Si lo hubiera tenido que hacer en el momento de usarla, no lo habría hecho.

También es recomendable cortar las etiquetas de 2 km que llevan algunas prendas para evitar rozaduras. Como no les van a molestar si ya nos hacen daño a nosotros?

La verdad es que cuando te enfrentas a lo desconocido y más si tiene que ver con algo tan “delicado” como es un recién nacido, nos asaltan muchas dudas y queremos hacerlo bien. Pero te aseguro que cuando nace un bebé, nace una mamá y hagas lo hagas y decidas lo que decidas, seguro que aciertas.

Así que, Feliz dulce espera!! Y hasta pronto.

Y si quieres hacerme alguna consulta estaré encantada de responderte.

Share This